Patrick Bossert, el niño que enseñó a resolver el cubo de Rubik

En 1981 el cubo de Rubik estaba en todas partes. Se vendían millones, pero casi nadie sabía resolverlo: no había internet ni vídeos, y las pocas soluciones que circulaban eran difíciles de entender. Ese año, uno de los libros que enseñó a resolverlo a más gente lo escribió un colegial londinense de 13 años: Patrick Bossert.

De unas vacaciones de esquí a las librerías

Patrick conoció el cubo en la primavera de 1981, durante unas vacaciones de esquí con su familia en Suiza. En pocos días consiguió resolverlo por su cuenta. De vuelta en Londres, empezó a explicar su método a los compañeros del colegio con unas hojas de instrucciones, y la idea acabó llegando a la editorial Penguin.

Su libro, You Can Do the Cube ("Tú puedes con el cubo"), salió ese mismo año en Puffin, la colección infantil de Penguin. Fue un éxito enorme: la mayoría de las fuentes hablan de más de un millón y medio de ejemplares vendidos, y Patrick pasó de estudiante a autor de éxito, con entrevistas en la televisión y en la prensa.

En este vídeo (en inglés), publicado en 2012 en una serie sobre los años 80, el propio Patrick cuenta cómo lo vivió:

El principio del vídeo es un poco raro, pero merece la pena aguantar.

Cómo era su método

El libro resolvía el cubo por etapas: primero las esquinas de una cara, después sus aristas, luego las esquinas que faltaban y, por último, las aristas restantes. Cada etapa tenía sus secuencias de movimientos, a las que llamaba "trucos". Estaba impreso en blanco y negro, así que los colores se representaban con tramas, y los movimientos se indicaban con símbolos propios.

Visto hoy, es un método largo: tiene más de treinta secuencias y algunas pasan de veinte movimientos. Pero tenía algo que lo hizo triunfar: estaba escrito por un niño, para niños, y explicaba cada paso sin dar nada por sabido.

Una historia que me resulta familiar

Cuando yo aprendí a resolver el cubo, también me puse a enseñárselo a mis compañeros de clase con mi propio método (lo cuento en Sobre mí). Y es lo que sigo intentando en esta web: que la solución se entienda sin aprender antes una notación complicada. Por eso nuestra solución del cubo de Rubik explica cada paso con dibujos, en 7 pasos y con pocos movimientos que memorizar.

¿Qué fue de Patrick Bossert?

Patrick siguió con su gusto por resolver problemas, pero en otro terreno: según su editorial, se dedicó a la consultoría de empresas y llegó a director de estrategia de una gran empresa tecnológica. Su libro todavía se puede encontrar de segunda mano y en versión electrónica, y es una pequeña joya para los coleccionistas de la historia del cubo.

Si te interesa esa historia, te gustará saber que hasta el inventor del cubo lo pasó mal: Erno Rubik tardó más de un mes en resolver su propio puzzle.