¿Resolver el cubo de Rubik te hace más inteligente?

TheCubeGuru señalando un cubo de Rubik giganteEs una de las preguntas que más se buscan sobre el cubo: ¿resolverlo te hace más inteligente? ¿O es que solo lo resuelven los muy listos?

La respuesta corta: no hace falta ser un genio para resolverlo y, por lo que se sabe, tampoco te va a subir el cociente intelectual. Pero sí entrena varias capacidades muy útiles. Vamos por partes.

¿Hay que ser muy inteligente para resolverlo?

Depende de cómo lo resuelvas. Descubrir tú solo cómo se resuelve, sin ninguna ayuda, es muy difícil: el propio Ernő Rubik, que lo inventó, tardó más de un mes en conseguirlo. El cubo tiene más de 43 trillones de combinaciones posibles, así que no se resuelve girando al azar.

Pero casi nadie lo resuelve así. Lo normal es aprender un método: unos pocos pasos, cada uno con unos movimientos que se repiten. Con un método sencillo, como nuestra solución paso a paso, lo resuelven niños de 8 años y personas mayores que nunca se habían creído capaces. No hace falta ser bueno en matemáticas ni tener una memoria prodigiosa. Hace falta paciencia.

Así que resolver el cubo no demuestra que seas un genio. Demuestra algo que quizá vale más: que te pusiste a aprender algo difícil y no lo dejaste a medias.

¿Te hace más inteligente?

Aquí conviene ser sinceros: no hay estudios que demuestren que resolver el cubo de Rubik aumente la inteligencia general o el cociente intelectual.

Lo que sí se ha estudiado mucho es si entrenar una habilidad concreta (el ajedrez, la música o los juegos de "entrenamiento cerebral") te hace más inteligente en general. Las grandes revisiones de esos estudios, como las de los psicólogos Giovanni Sala y Fernand Gobet, llegan a la misma conclusión: mejoras mucho en lo que practicas, pero esa mejora apenas se traslada a lo demás. Quien juega mucho al ajedrez juega mejor al ajedrez, pero no se vuelve más listo para todo. Lo más probable es que con el cubo pase lo mismo.

Además, hay un efecto de selección: a quien le gustan los rompecabezas suele tener ya buena visión espacial y mucha paciencia. Que muchos aficionados al cubo sean buenos estudiantes no quiere decir que el cubo los haya hecho así.

Lo que el cubo sí entrena

Que no te suba el cociente intelectual no quiere decir que no sirva para nada. Mientras resuelves el cubo practicas:

  • La visión espacial: imaginar cómo se mueven las piezas antes de girar una cara. Es una capacidad que se entrena: un análisis de más de 200 estudios (Uttal y otros, 2013) encontró que la visión espacial mejora con la práctica, que la mejora dura y que se nota también en tareas que no se habían practicado. Y la visión espacial está muy relacionada con las matemáticas, la ciencia y la ingeniería.
  • La memoria: primero recuerdas los movimientos de cada paso; con la práctica, tus manos los hacen solas.
  • La concentración y la paciencia: un giro equivocado deshace el trabajo, así que aprendes a ir con calma y a fijarte bien.
  • Resolver problemas por partes: nadie resuelve el cubo de golpe. Primero una cruz, luego una cara, luego una capa… Dividir un problema grande en pasos pequeños sirve para casi todo.
  • La coordinación de las manos, sobre todo si intentas hacerlo cada vez más rápido.

Por eso hay colegios que usan el cubo en clase: para trabajar la geometría y la visión espacial, y para que los alumnos comprueben que algo que parecía imposible se aprende paso a paso.

Un rompecabezas con mucha ciencia dentro

Si te pica la curiosidad, el cubo esconde muchas matemáticas. ¿Sabías que cualquier cubo, por mezclado que esté, se puede resolver en 20 movimientos o menos? Y cuando ya sepas resolverlo, puedes hacer figuras con el cubo de Rubik, como el tablero de ajedrez o el cubo dentro del cubo: una forma muy divertida de entender cómo se mueven las piezas.

Entonces, ¿merece la pena?

Sí. Aunque no te convierta en un genio, aprender a resolver el cubo es un reto al alcance de cualquiera que entrena tu visión espacial, tu memoria y tu paciencia. Y te da la satisfacción de conseguir algo que mucha gente cree imposible. Si todavía no sabes, empieza por nuestra solución del cubo de Rubik paso a paso: con un poco de práctica, lo conseguirás.