Resolver el cubo de Rubik online

Cómo se usa

  1. Elige cómo pintar: cara a cara (una cara cada vez, sujetando el cubo como te indica) o con el cubo desplegado (las seis caras a la vez).
  2. Elige un color y toca las pegatinas que lo tienen en tu cubo. Los centros ya vienen pintados: nunca se mueven, así que dicen qué cara es cada una.
  3. Cuando estén pintadas las 54 pegatinas, pulsa «Resolver».
  4. Sigue los movimientos. Toca cualquiera para verlo en el cubo en 3D, o pulsa el botón de reproducir para ver la solución entera.

¿La más corta o con nuestro método?

La solución más corta deshace la mezcla en 20 movimientos o menos (cualquier posición del cubo se resuelve en 20 movimientos como mucho). Es lo mejor si solo quieres dejar tu cubo como estaba, pero es imposible de memorizar: cada posición tiene la suya.

La solución con nuestro método es más larga, unos 130 movimientos, pero sigue caso a caso los 7 pasos de nuestra solución para principiantes: en cada etapa te dice el paso y el caso que tienes, cómo sujetar el cubo y qué movimientos hacer. Cada etapa enlaza a su caso, así que puedes aprender el método mientras resuelves tu cubo. Después de unas cuantas veces, ya no necesitarás el resolvedor.

Cómo leer los movimientos

Cada dibujo muestra en celeste la capa que gira y con una flecha naranja hacia dónde. Debajo está el movimiento en la notación habitual: R (derecha), L (izquierda), U (arriba), D (abajo), F (delante) y B (detrás) giran esa cara en el sentido de las agujas del reloj, como si la miraras de frente; con un apóstrofo (R'), al revés; con un 2 (R2), dos veces. Con nuestro método, a veces también hay que girar el cubo entero: el resolvedor te dice qué color va arriba y cuál delante. Son los mismos dibujos de la página de figuras.

Mi cubo tiene otros colores

La mayoría de los cubos tienen el blanco enfrente del amarillo, el verde enfrente del azul y el rojo enfrente del naranja, pero no todos. Si el tuyo es distinto, pulsa «Mi cubo tiene otros colores»: puedes elegir el esquema japonés (blanco enfrente del azul) o el habitual en espejo, o pintar tú los seis centros. Si alguno de tus colores es diferente (morado en vez de naranja, por ejemplo), puedes cambiar su tono para que los dibujos se parezcan a tu cubo.

Me dice que mi cubo no se puede resolver

Revisa primero los colores: basta con una pegatina mal pintada. El resolvedor te avisa si un color sale más o menos de 9 veces y marca en rojo las piezas con combinaciones de colores que no existen. Si todo está bien y aun así no se puede resolver, alguien ha girado una esquina, ha dado la vuelta a una arista o ha desmontado el cubo y lo ha montado mal: mira cómo arreglar un cubo irresoluble.

Los colores se guardan solo en tu navegador: no se envían a ninguna parte.