Si estás mirando las soluciones para resolver el cubo de Rubik y tu caso no se corresponde con ninguno de los representados, entonces tu cubo no se puede resolver.
¿Por qué hay cubos que no se pueden resolver?
Si una pieza se sale del cubo de Rubik y la volvemos a meter con la orientación contraria, convertiremos el cubo en irresoluble. Ahora será imposible resolverlo moviendo las caras.
La mayoría de las veces un cubo se convierte en irresoluble porque alguien, adrede o sin querer, saca una o más piezas del cubo y las vuelve a meter en una posición u orientación distinta. Otras veces el cubo puede estar tan suelto que las esquinas lleguen a girar sobre sí mismas.
¿Cómo arreglarlo?
Para arreglar el cubo, lo que vamos a hacer es sacar las piezas que no estén correctamente en su posición y volverlas a meter de forma que el cubo quede totalmente resuelto. Por lo tanto, es recomendable solucionar todo lo que podamos del cubo para así no tener que sacar y cambiar muchas piezas.
Para sacar las piezas del cubo, giramos 45 grados una de las caras, de forma que sus aristas queden al lado de las aristas de la cara central (ver foto). Ponemos un pulgar en cada arista y hacemos presión en sentidos contrarios. Según cómo esté de apretado el cubo, puede que nos cueste un poco.
Una vez que ha salido una arista, es fácil sacar el resto de las piezas que queramos cambiar. Las volvemos a meter, pero esta vez en su posición correcta. Por último, tendremos que meter la última arista con la cara girada 45 grados (de la misma forma que la hemos sacado).
¡Ya puedes remover el cubo de Rubik que ahora sí que podrás resolverlo!

